Malerei

Comercio justo

 

„si pagan precios justos-pueden quedarse con sus "limosnas“ !

Con este lema estuvo decorado el escaparate de la „Tienda de un Mundo“ al comienzo de los años.

El sentido de este mensaje es, que todos los proyectos y todos los programas de ayuda puedan disminuir el sufrimiento y la pobreza de los países del llamado „Tercer mundo“.

Sólo se podrá erradicar, cuando los países del sur estén en las condiciones de lograr por sus propias fuerzas el bienestar y de preocuparse por sus ciudadanos.

Para lograr este objetivo es necesario muchas medidas: estructuras de comercio justas a nivel mundial, amortizar las subvenciones en los países industriales, otro sistema de finanza.

Con otras palabras: Cambios tienen que empezar aquí donde nosotros, en los países industriales. Así llega y funciona nuestra ayuda.

Los cambios deben de disponerse sobre todo aquí, porque los pocos pobres en el sur tiene la posibilidad de huir de su situación. Esto se basa por ejemplo en las exigencias económicas, la falta de las estructuras sindicales de globalización y porque nosotros en el norte sabemos poco sobre la vida.

Algo muy importante, aunque un pequeño paso hacia el camino de estos cambios es „el comercio justo“, el cual trae más justicia y transparencia en las relaciones entre productores, comerciantes y compradores. Esto logra condiciones justas de trabajo y de comercio en el norte y en el sur.

Solamente los clientes pueden romper el círculo vicioso de la pobreza y de la explotación, ellos pueden preguntar las condiciones de producción y de comercialización de los productos comprados y con la bolsa de dinero votar por: más solidaridad en vez de avaricia.

Criterios del „Comercio justo“:

  • la compatibilidad social y del medio ambiente
  • Transparencia
  • Forma democrática de organización
  • Continuidad
  • Carácter no-lucro-propio
  • Trabajo de información y educación